Tradiciones de los barrios de Cholula
Dra. Margarita Tlapa Almonte
Este articulo lo escribo especialmente como un reconocimiento dirigido a todos nuestros antepasados, tiachcas y principales que son nuestros libros vivos donde se encuentra depositada la memoria colectiva, misma que nos permiten conservar nuestras tradiciones como parte de nuestra historia y patrimonio cultural intangible de los barrios de San Pedro Cholula. Al mismo tiempo, para que las actuales y futuras generaciones revaloren y aprendan la importancia de la tradición oral para la conservación del conocimiento, de costumbres y tradiciones que nos permiten conservar nuestra identidad y patrimonio cultural.
Los grupos humanos y las sociedades en relación al aspecto cultural, permanentemente reproducen sus manifestaciones culturales para la supervivencia de sus tradiciones, para la conservación de su cultura y la transmisión de conocimiento de generación en generación y, por ende, el uso, difusión de tradiciones, que son claves para la supervivencia del ser humano. Una de las manifestaciones culturales de los pueblos originarios son las tradiciones y costumbres, mismas que permanentemente se revaloran, se recrean, se reproducen por la comunidad, o colectivamente, lo que nos permite tener la necesidad de descubrir y conocer nuestras raíces. La tradición oral es parte de la identidad cultural de un pueblo y se conserva a pesar de las transformaciones que sufre con el tiempo y en el espacio. Es evidente que hay una serie de manifestaciones que son de carácter anónimo, transmitidas oralmente de generación en generación. De allí que, se denomine tradición oral a la palabra como vehículo de emociones, motivos, temas y más.
En San Pedro Cholula existen diez barrios que son de origen prehispánico, conforman una estructura y organización social, donde la religiosidad es su identidad cultural. Las tradiciones y costumbres religiosas de los diez barrios son el legado, el patrimonio cultural tangible e intangible que se conserva y salvaguarda a través de la oralidad. Tradiciones y expresiones que se manifiestan, no se encuentran escritas, representan la memoria colectiva de un barrio y de los diez barrios, representan los saberes de los ancianos, es decir, de los principales, de hijos de barrios, de tiachcas, en los que como libros vivientes se encuentra depositado los saberes, el conocimiento o información que es la referencia histórica de nuestras raíces, cosmovisión, formas de vida, filosofías y maneras de pensar de cada tiempo.
La tradición oral de que nuestros principales se transmite de generación en generación para permitirnos conocer y entender las vivencias de los antepasados, con la finalidad de descubrir y saber de dónde provienen nuestras raíces, comportamientos, recuerdos que podemos remontar, al menos, tres generaciones anteriores a la nuestra, siendo las formas habladas que son importantes y fundamentales para conservar viva a nuestra cultura como cholultecas.
Los barrios, espacios donde como grupos humanos estamos permanentemente en la lógica de la supervivencia de las tradiciones para la conservación de nuestra identidad cultural, a través de la memoria colectiva de nuestra generación, la de nuestros padres y de los abuelos, apoyada de lo poco escrito, enfatizando que nuestros antepasados no sabían escribir o escribían poco con dificultad, porque no existían libros. Lo que sirvió a la creación de formas orales y gestuales para enriquecer el idioma. Porque sin la tradición oral, no se transfieren los conocimientos, y, por ende, el uso, difusión de tradiciones, advertencias, consejos, leyes, costumbres, además de que no se pueden escribir libros, porque es la clave de supervivencia del barrio y de cada poblador. De ahí la importancia de la tradición oral y de nuestros antepasados.
La tradición oral se considera como parte de la identidad cultural, se conserva a pesar de las transformaciones que sufren en el tiempo y el espacio, por ser la palabra viva o el vínculo de emociones, temas motivos, estructuras y formas recibidas oralmente como legado ancestral, por medio del cual se pueden solucionar problemas, incidentes de la vida diaria en la vida de los barrios; interpretaciones de la realidad, de los sueños y obsesiones, es decir lo más trascedente de lo cotidiano. Es, además, la expresión cultural de historias, costumbres, relatos, valores culturales, valores sociales, mitos, cuentos, conocimiento, proverbios, plegarias y sucesos importantes para nuestra sociedad cholulteca, que ha sido transmitida de generación en generación, para conservar la identidad y la cultura.
Sin la tradición oral, no sabríamos de los símbolos que portan las mayordomías, su significado, porque los estandartes representan a las Hermandades y Asociaciones, que en el Altepeilhuitl se celebra a San Gabriel y se ofrecen las primeras cosechas, porque se ofrecen las palanganas, la bebida, el significado de un cirio, no sabríamos sobre el sistema de cargos, que en la Tlahuanca se ofrecen cruces y un vaso de pulque, o quien es un mayor, un principal, que quien guía a mayordomos son los que tienen mayor conocimiento de la tradición oral, no sabríamos un sin número de conocimiento que forma parte de nuestras tradiciones y costumbres. Es conocimiento que no se encuentra escrito, sin embargo, es conocimiento que se transmite de generación, al igual que se transmite en otras manifestaciones culturales, como la artesanía, la danza, el idioma, la música y un ilimitado conocimiento y saberes que se transmiten a través de la tradición oral.
Por lo anterior es importante señalar de manera general que la oralidad es la riqueza cultural, patrimonio intangible, se hace posible por las relaciones sociales, que la tradición se revalora y recrea en cada barrio, por los libros vivientes que habitan en los barrios (principales), donde la palabra transforma la necesidad de la memoria, es decir, la necesidad de saber sobre nuestros orígenes y que se encuentra depositada en ellos que conocen los orígenes, como hemos evolucionado, como conservamos nuestro patrimonio cultural, la vida cotidiana, la naturaleza, secretos, oficios, sucesos del pasado, relatos, viajes, aventuras, ficciones, leyendas, mitos, entre otros. Porque la tradición oral es indefinidamente extensa en el espacio y en el tiempo, de los que la vivieron, transmitiendo así, la conciencia, no de los individuos, sino de la colectividad del barrio; no de vivencias personales o historias individuales, sino una herencia que se ha hecho colectiva con el tiempo. Incluye lo hablado, lo contado y no aquellos testimonios que emplean otros medios para su transmisión, como la escritura, la pintura, la escultura, los íconos, las imágenes, etc.
La tradición oral tiene que ver más con conocimientos vivos y esenciales, con recuerdos y valores con pertinencia actual, experiencias, con las que el barrio se identifica; siendo la tradición no el pasado, sino el eslabón mediante el cual la cultura se hace presente. Por lo que resulta fundamental, la preservación y difusión de estas manifestaciones tradicionales porque ellas contribuyen a reafirmar la identidad; por eso es fundamental que los recopiladores mantengan el máximo de exactitud posible al transcribirlas. Por ello, estas sociedades de los barrios son conservadores y respetuosos de quienes acumulan los saberes ancestrales.
La oralidad es una forma de transmitir desde tiempo inmemorial la cultura, la experiencia y las tradiciones de una sociedad a través de relatos, cantos, oraciones, leyendas, fábulas, conjuros, entre otros. Desde épocas remotas en que el hombre comenzó a comunicarse mediante el habla, ha sido fuente de transmisión de conocimientos, al ser el medio de comunicación más rápido, fácil y utilizado. Es de gran importancia para el conocimiento de la historia y costumbres de gran valor frente a los que han defendido la historiografía como único método fiable para conocer la historia y la vida. Así, la historia que la gente cuenta en voz baja y que es verídica, esa historia forma la tradición oral de un pueblo, de una sociedad que avanza a través de sus vivencias y sus tradiciones. De manera general algunos tipos de expresiones orales son de uso corriente y pueden ser utilizadas por comunidades enteras, mientras que otras están circunscritas a determinados grupos sociales, por ejemplo, los varones o las mujeres solamente, o los ancianos de la comunidad. Podemos decir que es una ocupación muy especializada y la comunidad los considera guardianes de la memoria colectiva.
Por lo tanto, al igual que otras formas del patrimonio cultural inmaterial, las tradiciones orales se encuentran en riesgo por la rápida urbanización, la emigración a gran escala, la industrialización y diversas causas sociales, políticas, económicas y ambientales. Así como, por medios impresos de comunicación como libros, periódicos y revistas, medios de comunicación como la radio, la televisión e Internet, que nocivos en las tradiciones y expresiones orales, que pueden alterar o incluso reemplazar, las formas tradicionales de expresión oral. Lo más importante para la preservación de las tradiciones y expresiones orales es mantener su presencia diaria en la vida social. También es esencial transmitir conocimientos entre personas, de mantener una interacción de los ancianos con los jóvenes y de narrar la historia oral, literatura oral, ley oral y otros conocimientos a través de generaciones sin un sistema de escritura.
Es importante mencionar que en la actualidad es importante la preservación de las culturas orales, la importancia de la oralidad como la transmisora de la cultura. Para la preservación de las culturas. De ahí la importancia de la educación, a través de la inclusión, participación, diversificación y multicularidad como herramienta fundamental para la participación y conservación de usos y costumbres de la tradición oral apoyados por líderes de saber para saber en el proceso cognitivo orientado a la preservación de los saberes culturales, lo que se logra con acciones solidarias para conservar los saberes populares. De ahí la importancia del rescate, promoción y conservación de la tradición oral de la diversidad cultural y patrimonio cultural.
–(19) Mago Tlapa (@MargaritaTlapa) / Twitter

